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adelante mis valientes

Sábado, 11 de noviembre de 2006

Fitipaldi es nombre de tortuga.


Mis Valientes os presento a Michelangelo... es la tortuga ¿eh?, el de los rizos no, ese soy yo, Juanito.


Michelangelo es una tortuga mu tranquila, no tiene na que ver con Fitipaldi. Es de mi sobrina, una niña mu guapa que se llama Patricia.
Mi jardín, mis rizos, mi foto. Juanito ET.

Personalmente no me gustan mucho los bichos, todos en general y ninguno en particular, perros, gatos, pajaritos, caballos, loros… nunca me han hecho mucho tilín.
Bueno, veréis, me explico, no es que me disgusten, ni que me importe que el resto del mundo mundial los tenga. Lo que ocurre es que no me fío yo mucho de las cosas con patas que se mueven solas y van a donde quieren y cuando quieren.
Todo esto viene a cuento porque conozco (bueno, conozco pero no en el sentido bíblico del término…¡¡¡más quisiera yo!!!…) a una muchacha de mi pueblo que tiene una tortuga grandecita.
Se llama María…bueno, María mi amiga, la tortuga se llama Fitipaldi.

Lo primero que llama la atención de Fitipaldi es que na más llegar alguien a casa de mi amiga el bicho saca la cabeza del caparazón y esté donde esté tira millas pa quien sea a toda pastilla y “por derecho” o cogiéndote las vueltas, cuando menos te lo esperas ¡¡¡ZAS!!! la tienes encima (la tortuga digo, ¡¡¡ojalá fuera la dueña!!!, jeje).
A partir de que te tiene a tiro empieza a picotearte y morderte to lo que pilla a su alcance: los cordones de los zapatos, los bajos de los pantalones, las pulseritas de cuero del tobillo, los dedos de los pies si vas en chancletas…jolín, que la dichosa tortuga, más que una mascota, parece una fiera del Circo Romano y nada tiene que envidiarle a un rottweiler de esos (o como se escriba que se llamen)…Además, que no se te ocurra empujarla con el pie, porque entonces echa coj....¡perdón! y ya no te deja tranquilo en todo el rato que estés allí…

Otra cosa curiosa de Fitipaldi es que es la excepción a la creencia de que las tortugas son lentas y van despacio. ¡¡¡Mentira!!! Esta corre que se las pela y va como las balas. Parece de dibujitos animados. La pones en una punta del pasillo, tú, agachado, te pones en la otra punta, con un trocito de jamón cocido en la mano y le dices: ¡¡¡Fitipaldi!!! ¡¡¡Jamoncito, jamoncito!!! La tortuga saca la cabeza, mira el jamón cocido desde lejos, echa a correr pa tí (es digno de verla os lo juro) llega derrapando por el parqué a donde tú estás y se come el “jamoncito”… y… hasta la mano si no te andas ligero y la quitas a tiempo.

Porque, y esa es otra, Fitipaldi no come sólo “lechuguita” o tomate como cualquier tortuga de este mundo o del otro. ¡¡¡No No. Ni pensarlo!!! ¡¡¡Por favor!!!
Fitipaldi, que es una auténtica gourmet de las tortugas, come además pienso, que le compra María en la tienda (unas bolitas de colores que da asco verlas), y…”jamoncito cocido” (también se come las hojitas que se caen al suelo –bueno, las pocas que da tiempo a que se caigan (jeje)- de una plantita mu “graciosa” que tiene mi amiga en su jardín, que yo le regalé, y que se llama como ella…Como mi amiga digo, no como la tortuga…) A lo mejor de eso le viene al bicho este todo el sprint que se trae entre manos. Vaya usted a saber.

Pero lo mejor-lo mejor-lo mejor de todo es que siempre se ha dicho que a una tortuga la pones al revés y así que se queda hasta que no le das la vuelta.
Fitipaldi no. Que va. A Fitipaldi la pones boca arriba y, como tiene el capó un poquito “bollado”, saca las dos patas del mismo lado, hace una cosa mu curiosa con la cabeza y el rabo a la vez y ¡¡¡TACHÁN!!! se da la vuelta ella sola. Cuando está derecha te mira, bueno más que mirarte te “enfila” con los ojos entrecerrados, y se va pa ti a toda leche pa morderte por haberle fastidiado la existencia…
…¡¡¡Es una pesadilla la mierda tortuga!!! Se pasa todo el día mordiendo a la gente. Qué horror.

Este verano mi amiga montó una barbacoa por la noche en su casa y me invitó…(Mis Valientes, aquello prometía…lo del sentido bíblico del término…por fin…) (jeje)….
Juanito iba para la ocasión hecho un pincel: afeitadito, perfumado con la colonia XS de Paco Rabanne que me trajeron los Reyes Magos, los rizos casi todos en su sitio y apenas tiesos, mi camiseta naranja fosforito de Natural Planet, piratas y chancletas surferas de Mistral…¡¡¡Ahí es ná!!!.

Como es normal, na más llegar, la tortuguita sacó la cabeza y rápida como el viento se vino pa mí a morderme los pies (es que me tiene un cariño mu especial…La tortuga digo…). Así estuvo toda la noche...
...Bueno, hubo un ratito que me dejó tranquilo y fue, entre que iba a comérselo y volvía, el tiempo que duró el jamón cocido que había en la nevera y que yo le tiraba a trocitos, lejos de mis chancletas.
Cuando se acabó el jamón, con tal de no jorobar el plan, soporté estoicamente toda la noche los ataques de Fitipaldi.
Pero como todo tiene un límite, cuando me cansé de tanto mordisco, atrinqué al bicho por detrás y aprovechando que nadie me veía lo metí de cabeza en el paragüero.

¡¡¡Craso error!!!

Cuando, en los postres, la gente echó de menos a la puñetera tortuga se inició una operación de búsqueda que duró el resto de la velada.
Al par de horas Fitipaldi apareció “misteriosamente” debajo del sofá ¿¿?? (os juro que yo la había metido en el paragüero), pero ya se habia hecho muy tarde y la fiesta terminó allí. Bueno, terminó la fiesta y toda posibilidad de cualquier “conocimiento bíblico” de nada con la dueña…¡¡¡Hay que joderse!!!...

La tortuguita, pa no perder la costumbre, sigue atacándome como siempre cada vez que aparezco por casa de mi amiga, pero desde aquella noche, Mis Valientes, juraría que antes de morderme me mira y se sonríe…

¡¡¡…Hasta escalofrío me entra de pensarlo…!!!

Por: Juanito | Alucinaciones y paranoias | Comentarios (1) | Referencias (0)

Comentarios

El que tiene un meritazo es el fotografo que tienes contratado para que te fotografíe de espaldas siempre:):):):)

Y la tortuga es una guasona de cuidado, creo que de tanto morderte los dedos se ha contagiado, o será de mordisquear las hojitas de maría??

Me alegro de que hayas pasado un buen día en la playa. Aquí tambien ha hecho un día precioso, pero tengo un cararro de guardar cama y es que, a perro flaco...

Un abrazo

Trini | 12-11-2006 19:04:54

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